DEFORMIDADES CRANEALES EN BEBÉS

“Mi hijo tiene la cabecita más plana por un lado”. “Mi bebé gira la cabeza siempre hacia el mismo lado”. “Cuando nació, mi hija tenía la cabeza deformada y, aunque han pasado semanas, sigue igual”. Estas frases han sido pronunciadas por familias que acuden a nuestro centro buscando una solución.

¿QUÉ ES LA DEFORMIDAD CRANEAL?

Los huesos que forman el cráneo del bebé son moldeables, poco osificados, y están separados por suturas (líneas fibrosas) y fontanelas (espacios blandos), para que pueda salir por el canal de parto. Durante los primeros 18 meses de vida, esas separaciones irán disminuyendo y  los huesos se endurecerán para proteger el cerebro. Por ello, en la vida uterina y en los primeros meses tras el parto, pueden existir factores que alteran su adecuado crecimiento, provocando deformidades craneales.

Estas deformidades son asimetrías presentes en la forma de la cabeza del bebé durante su crecimiento. Pueden producirse antes o después del nacimiento y, si no se diagnostica y trata de forma correcta, pueden prologarse en la edad adulta e, incluso, provocar otras alteraciones.

No se trata solo de un problema estético, si no, no se abordaría desde la fisioterapia. Las deformidades del cráneo pueden provocar asimetría facial, asimetría en la posición de las orejas, asimetría en la columna vertebral, problemas en la mandíbula, alteraciones oculares, retraso del desarrollo psicomotor… Estas alteraciones dependerán del grado de deformidad que exista.

Existen diferentes tipos de deformidades craneales, dependiendo de la zona de aplanamiento y la forma que adquiera la cabeza:

  • Plagiocefalia: es la deformidad más habitual. Se produce un aplanamiento del hueso occipital de un lado, y puede acompañarse de abombamiento del hueso frontal del mismo lado. Suele asociarse a tortícolis congénita, aunque no siempre van unidas.
  • Braquicefalia: se aplana toda la parte posterior de la cabeza. Suele aparecer en bebés que duermen habitualmente boca arriba.
  • Escafocefalia o dolicocefalia: la cabeza es estrecha y alta, por aplanamiento de la región témporo-parietal (laterales). Es más frecuente en bebés prematuros y bebés que duermen de lado.
  • Craneosinostosis: es el cierre prematuro de las fontanelas craneales. Requiere tratamiento médico y/o quirúrgico.

La evolución de estas deformidades suele ser benigna si se trata, por lo que se requiere un diagnóstico precoz para obtener el mayor beneficio cuanto antes.

Deformidad craneal en bebé

¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?

Las deformidades craneales pueden surgir por diversos motivos, y no suele haber una causa concreta, sino que se asocian una serie de factores que aumentan las posibilidades de que el bebé la pueda presentar.

Causas intrauterinas:

  1. Restricción del espacio intrauterino: si la pelvis materna es estrecha, o existe un embarazo múltiple, poco líquido amniótico o el bebé es muy grande.
  2. Posición del bebé en el útero: si permanece encajado durante un tiempo prolongado, o en posición de nalgas o transversa.
  3. Parto prolongado, en la que el bebé está más tiempo del necesario en el canal del parto, estando el cráneo sometido a presiones.
  4. Uso de instrumental en el parto: fórceps, palas, ventosas…
  5. Prematuridad: los niños prematuros tienen mayor riesgo de desarrollar una deformidad craneal, pues los huesos del cráneo se consolidan durante las 10 últimas semanas de gestación, siendo así más moldeables.

Causas postnatales:

  1. El bebé pasa mucho tiempo con la cabeza apoyada en la misma posición, habitualmente con la cabeza girada hacia un lado preferentemente, o boca arriba.
  2. Tortícolis muscular: congénita o no; el bebé tendrá una clara preferencia por mantener la cabeza girada hacia el lado contrario al músculo afectado (esternocleidomastoideo).
  3. Parálisis braquial obstétrica: cuando el miembro superior afectado no tiene apenas movimiento, el bebé no le va a prestar atención, haciendo que gire la cabeza hacia el lado contrario.
  4. Otras causas: estímulos recibidos, desarrollo motor…

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

  1. Medidas posturales: a realizar por la familia.
  2. Porteo ergonómico: se reduce el tiempo de apoyo sobre la cabeza y se favorecen las rotaciones de la columna cervical.
  3. Almohadas específicas: ayudan a repartir las presiones generadas en la cabeza de forma simétrica.
  4. Fisioterapia y osteopatía: se aplican técnicas no invasivas, adaptadas al cráneo del bebé y al tejido blando, que pretenden mejorar las tensiones anómalas generadas en el tejido óseo, para ayudar a su crecimiento normal, corrigiendo la deformidad. Es importante tener en cuenta que las técnicas son suaves e indoloras. El fisioterapeuta te explicará en todo momento lo que está valorando y realizando a lo largo de la sesión, y te dará pautas para realizar en el domicilio, consiguiendo así una evolución más favorable y temprana.
  5. En la mayoría de los casos, con las pautas anteriores suele corregirse la deformidad. Si la deformidad es grave, el médico especialista puede pautar un casco corrector. Este casco corrige a  nivel óseo, pero no actúa sobre el tejido blando y la causa de la deformidad, por lo que es conveniente combinar el uso del casco con sesiones de fisioterapia específicas para conseguir un resultado más favorable.

¿CÓMO SON LAS SESIONES EN PASOS FISIOTERAPIA?

En Pasos Fisioterapia, contamos con los profesionales sanitarios cualificados para abordar este tipo de patologías.

En la primera sesión, nuestros fisioterapeutas examinarán de forma global al bebé, desde el cráneo y la cara, los músculos, sus movimientos, el desarrollo motor… para evaluar las causas que pueden influir en la deformidad. También realizarán medidas del cráneo con un craneómetro, para determinar el grado de afectación que existe y la evolución de la misma.

El craneómetro mide el grado de deformidad

Además de aplicar técnicas de fisioterapia y osteopatía para moldear la cabeza del bebé, nuestros fisioterapeutas tratarán al bebé de forma global según la exploración previa, acompañando su desarrollo. También brindarán un asesoramiento personalizado para  prevenir posibles alteraciones, y enseñarán ejercicios y pautas posturales a la familia para conseguir una evolución más temprana.

Tras cada sesión, se pueden apreciar cambios, pero se requieren varias sesiones para realizar la corrección. El número de sesiones dependerá del grado de afectación, de sus causas y de los síntomas y signos que presente el bebé. La implicación de la familia en el tratamiento es fundamental para conseguir un resultado óptimo.

Para más información sobre la fisioterapia infantil, contacta con nosotros. Te ayudaremos encantados para cuidar la salud de tu pequeño.

Convenio de colaboración con CDE Sanfer19

¡Nuevas noticias!

Ya sabéis que en Pasos Fisioterapia defendemos la práctica del ejercicio y del deporte para llevar un estilo de vida saludable, mantener nuestro cuerpo y prevenir futuras lesiones. Por ello, apostamos por la realización del ejercicio y el fomento del deporte saludable desde la infancia, y promovemos continuar con su práctica a medida que vamos cumpliendo años.

Es una gran satisfacción para nosotros anunciar que hemos firmado un acuerdo de colaboración con el CDE Sanfer19 por el cual, tanto los jugadores como sus familiares y el equipo directivo del Club pueden beneficiarse de un precio especial en nuestras sesiones de fisioterapia en San Fernando de Henares. En estos momentos difíciles para todos, también queremos aportar nuestro granito de arena colaborando con su plan de becas deportivas. Los deportistas tendrán un descuento del 15% sobre el precio de la sesión, y sus familiares directos (padres, hermanos) obtendrán un 10% de descuento. Así, los jugadores y sus familias dispondrán del servicio de fisioterapia tanto en la prevención de lesiones como en el tratamiento de cualquier molestia o lesión que pueda surgir, y estarán en las mejores condiciones para alcanzar cualquier reto que se propongan.

La figura del fisioterapeuta debería ser fundamental en el deporte, y desde Pasos Fisioterapia abogamos por incorporar la presencia de la fisioterapia como profesión sanitaria de referencia en el caso de sufrir alguna lesión deportiva o padecer algún problema que se encuentra bajo las competencias de la fisioterapia, reduciendo así los tiempos de recuperación y aliviando las lesiones de la forma más eficaz y adecuada posible.

Si perteneces al CDE Sanfer19 o eres familiar de alguno de sus jugadores, infórmate de cómo beneficiarte del descuento consultando en el Club o contactando con nosotros. Estamos a tu lado para ayudarte a conseguir tus objetivos. ¡Nos unimos a la alternativa!

Acuerdo de colaboración con CDE Sanfer19
Acuerdo de colaboración con CDE Sanfer19

Fisioterapia y Osteopatía en los cólicos del lactante

Hoy en día, si un bebé llora de forma inconsolable y se acompaña de gases o estreñimiento, enseguida se piensa que son cólicos, pero… ¿realmente los tiene? En este artículo vamos a intentar explicar qué es el cólico del lactante, qué síntomas puede presentar el bebé, y cómo la fisioterapia y la osteopatía pueden ayudar a los niños que lo sufren.

QUÉ ES ÉL CÓLICO DEL LACTANTE

Según la Asociación Española de Pediatría, el cólico del lactante se define como un llanto intenso que dura al menos 3 horas al día, de inicio repentino, inconsolable, que aparece mínimo 3 días a la semana durante al menos 3 semanas, en un bebé sano y bien alimentado. Suele aparecer a partir de los 15 días de vida, y desaparece hacia los 3 o 4 meses de edad.

Es más frecuente durante la tarde y la noche, y el bebé responde encogiendo las piernas y los brazos, apretando los puños como si hiciera fuerza, poniéndose rojo y, en ocasiones, incluso con sonidos nasales. Suele comer con ansiedad, y sufrir dolor intestinal, retortijones, gases, regurgitación o reflujo.

Según nuestra experiencia, sabemos que no todos los niños con cólicos cumplen estos requisitos, y un bebé puede sufrir cólicos con pocos días de vida hasta incluso los 6 meses de edad, y en cualquier momento del día.

Cólicos del lactante
Fisioterapia en cólicos del lactante

CAUSAS DEL CÓLICO DEL LACTANTE

Aún no se conocen bien cuáles pueden ser las causas de estos síntomas, pero se han propuesto diversas hipótesis que justifiquen su presencia:

  1. Causas digestivas: inmadurez del sistema digestivo, alteraciones en la flora bacteriana intestinal, estreñimiento.
  2. Alergias o intolerancias alimentarias a las proteínas de la leche de vaca. En el caso de que la lactancia sea exclusivamente materna, la dieta de la madre rica en lácteos puede influir en la aparición de los cólicos.
  3. Alteraciones en el agarre del bebé al pecho y en la succión.
  4. Factores psicológicos y sociales: excesiva estimulación del bebé, respuesta ansiosa de la familia ante el llanto, cambios constantes en la rutina diaria, situaciones de estrés.
  5. Desde el punto de vista de la osteopatía, el bebé con cólicos sufre tensiones craneales debido a la posición fetal durante el embarazo o a un parto dificultoso, y estas tensiones influyen en el funcionamiento del sistema digestivo.

Las consecuencias de los cólicos son las molestias y dolores abdominales, el trastorno del sueño, tanto del niño como de sus padres, la alteración del comportamiento del niño (suele estar nervioso e irritable), y la angustia de la familia, que no sabe qué hacer para aliviar a su hijo.

¿TIENE SOLUCIÓN?

La solución más extendida para los cólicos es esperar a que desaparezcan, pero… ¿por qué dejar a un bebé llorar durante tres meses si puede solucionarse? ¿Y si su malestar está indicando que hay algo más? ¿Y si pasado ese tiempo no desaparecen los síntomas?

La fisioterapia es el método más eficaz para tratar el cólico del lactante, de forma natural, suave y no invasiva. El fisioterapeuta especializado en osteopatía pediátrica puede ayudar a identificar qué le ocurre exactamente al bebé, descartando otro tipo de patologías, como el  reflujo gastroesofágico, la alergia alimentaria, o la obstrucción intestinal, y determinar la causa del cólico para tratarlo de forma adecuada.

TRATAMIENTO MEDIANTE FISIOTERAPIA Y OSTEOPATÍA

Desde la fisioterapia infantil, se realiza una exploración manual del aparato digestivo y del diafragma, así como del cráneo, la columna y la pelvis para determinar las causas que están provocando el malestar del niño, apreciando si existen tensiones o cambios que sugieran alteraciones en los tejidos.

Los objetivos en el tratamiento fisioterapéutico son aliviar el dolor y las tensiones, normalizando la musculatura y la colocación de las vísceras digestivas, así como mejorar la movilidad y el funcionamiento del sistema digestivo, y favorecer que dicho sistema madure de forma más temprana, regulando además las tensiones del sistema nervioso.

Para conseguir estos objetivos, se aplican maniobras suaves de fisioterapia y osteopatía visceral adaptadas a cada bebé, dependiendo de la causa y la sintomatología que presente. En líneas generales, se realizan técnicas a nivel local para relajar las tensiones existentes a nivel del abdomen y del diafragma, y se combinan con técnicas de osteopatía craneal en la cabeza y la pelvis, para mejorar así el control nervioso del sistema digestivo y relajar al bebé, ayudándole a descansar mejor.

Además, en función de lo que se haya diagnosticado en la valoración, pueden incluirse técnicas en la boca y en la mandíbula, para que la succión se realice de forma eficaz y facilitar la deglución; en el caso de que el pequeño sufra reflujo gastroesofágico, también se realizan técnicas específicas para tratarlo.

Durante la sesión en Pasos Fisioterapia, nuestros fisioterapeutas realizan el diagnóstico y llevan a cabo el tratamiento y, además, enseñan a las familias maniobras de masaje abdominal que pueden realizar en casa, y ofrecen pautas y consejos que contribuyan a mejorar el estado del bebé.

Habitualmente, los síntomas del cólico del lactante se resuelven en 3 o 4 sesiones de fisioterapia; este tiempo variará en función de la evolución de cada bebé y las causas del cólico.

¿QUÉ HACER SI TU BEBÉ TIENE CÓLICOS?

Si sospechas que tu bebé puede estar sufriendo cólicos o alguna molestia en el sistema digestivo, no desesperes y ponte en manos de nuestros fisioterapeutas. Son profesionales sanitarios especializados en fisioterapia infantil y osteopatía pediátrica, y harán todo lo que esté en su mano para aliviar a tu bebé y devolverle el bienestar. Pide cita o consúltanos para ver cómo podemos ayudarte.