El masaje perineal (parte I)

¿Has oído hablar del masaje perineal? ¿Te gustaría hacerlo pero no sabes cómo empezar? ¿Es eficaz? ¿Se aplica solo durante el embarazo? En este artículo, vamos a responder a éstas y otras cuestiones que nos hacéis en consulta.

El suelo pélvico es el conjunto de músculos y tejidos conjuntivos que tapizan la parte inferior de la pelvis. Durante el embarazo y el parto, esta región puede verse afectada. La fisioterapia en el embarazo y el posparto ayuda a prevenir las posibles disfunciones del suelo pélvico y favorece su recuperación, y una de las herramientas que se emplean para ello es el masaje perineal.

¿QUÉ ES EL MASAJE PERINEAL? ¿PARA QUÉ SIRVE?

Es una técnica manual aplicada en el suelo pélvico que, realizada correctamente, tiene los siguientes beneficios:

  • Ayuda a tomar conciencia de la anatomía del suelo pélvico, para identificar qué es el periné y cómo funciona, especialmente en el momento del parto. Esto ayuda a conectar con una parte de ti que quizás no habías sentido nunca, ayuda al autoconocimiento.
  • Ayuda a familiarizarse con la sensación de presión y estiramiento del periné, permitiendo su relajación durante el parto.
  • Aumenta la elasticidad y flexibiliza el tejido muscular y conjuntivo. Así se favorece la circulación sanguínea y se facilitan la resistencia muscular y la relajación de estos tejidos.
  • Mejora el trofismo de los tejidos y la lubricación de la zona.
  • Protege el periné del traumatismo durante la fase de expulsión del parto, reduciendo el riesgo de desgarro.
  • Reduce el dolor perineal en el postparto.
  • Puede ser realizado por la mujer o por la pareja, haciéndole partícipe en el embarazo.

El masaje perineal es un momento de cuidado personal, que te permite conocerte más y preparar tu cuerpo para la llegada del bebé y tu posterior recuperación.

¿SOLO SE APLICA EN EL EMBARAZO?

Aunque es conocido como el masaje preparto o masaje de las embarazadas, no se aplica solo en esta etapa. Puede ayudar también en el postparto, tras cirugías ginecológicas, en dolores de la región pélvica, en cicatrices vaginales… Si piensas que puede ayudarte, consúltanos.

¿EL MASAJE PERINEAL PREVIENE EL DESGARRO?

Durante el parto, puede producirse un traumatismo perineal, que es cualquier tipo de lesión que sucede durante el parto en la región del periné, ya sea de forma natural (desgarro), o provocada (episiotomía).

El desgarro puede ser de grado I (afecta a piel perineal) hasta grado IV (afecta al esfínter anal y los tejidos circundantes).

Si el tejido del periné es elástico, flexible, si se ha relajado previamente… se puede prevenir el desgarro, y esto SÍ se consigue con el masaje perineal.

Pero el desgarro también depende de otros factores en los que el masaje no actúa: la postura de la mujer en el parto, la velocidad con la que sale el bebé… Se produce con mayor frecuencia en mujeres que tienen un parto vaginal por primera vez, en partos instrumentalizados, en mujeres que han sufrido una episiotomía previa, o en partos con presentación de nalgas.

Por lo tanto, el masaje no evita el desgarro porque intervienen varios factores, pero SÍ PUEDE ayudar a reducirlo actuando sobre las condiciones modificables del tejido perineal.

¿EL MASAJE PERINEAL PREVIENE LA EPISIOTOMÍA?

La episiotomía es un corte en los tejidos del periné que amplía el canal del parto y facilita el paso del bebé. El profesional que atiende el parto debe realizarlo únicamente si:

  • Hay sufrimiento fetal y es urgente que el bebé salga.
  • Se emplea instrumental (espátula, fórceps, ventosa).
  • Si hay cicatrices extensas previas.

Por lo tanto, la episiotomía es una decisión que se toma en el momento del parto, por lo que el masaje perineal no puede prevenirla.

¿CUÁNDO EMPEZAR A APLICARLO?

Los estudios indican que es eficaz a partir de la semana 32-34 de gestación, también puedes empezar a hacerlo más tarde.

Algunas mamás nos preguntan qué pasa si lo empiezan antes. Realmente, no tiene mucho sentido porque se trata de elastificar el tejido de cara al parto. Antes de la semana 32, puedes palpar la región para identificar la anatomía y aumentar la propiocepción de la zona.

¿CUÁNTAS VECES SE HACE? ¿DURANTE CUANTO TIEMPO?

Nuestra recomendación es realizarlo en días alternos, y la constancia es importante para mejorar la elasticidad de los tejidos. Dedícale unos 10 o 15 minutos; si un día tienes menos tiempo, o más, no pasa nada, lo importante es sacar unos minutos para ti, para cuidarte.

¿ES DOLOROSO?

La aplicación del masaje puede ser molesta durante las primeras sesiones, pero irá desapareciendo de forma gradual. Para evitarlo, se recomienda ir poco a poco, sintiendo el tejido.

La sensación que puedes tener es de estiramiento, de tirantez, o incluso calor o leve quemazón. Si aparece dolor, no debe ser intenso. Se trata de un momento de intimidad, relajación y conocimiento. Si sufres al aplicarlo, consulta con nuestros fisioterapeutas para que valoren qué ocurre en el suelo pélvico.

¿QUIÉN LO APLICA?

Puede realizarlo la mujer, o la pareja, o acudir a un fisioterapeuta si no te encuentras cómoda o tienes molestias. La primera vez, recomendamos que lo realice un fisioterapeuta para valorar el tejido, para ver posibles contraindicaciones, enseñar la forma de aplicarlo, la presión ejercida, las sensaciones… Nuestros fisioterapeutas te enseñarán a ti y/o a tu pareja los movimientos que deben hacerse y la dirección e intensidad de los  mismos.

¿QUÉ TIPO DE ACEITE SE USA?

Hay aceites específicos para realizar el masaje perineal, pero nosotros recomendamos utilizar un lubricante de base acuosa, especialmente en la región interna. Otro tipo de lubricantes o aceites puede alterar el pH de la vagina.

Masaje perineal en Pasos Fisioterapia

¿CUÁLES SON SUS CONTRAINDICACIONES?

No está indicado aplicarlo en los siguientes casos:

– Infección de orina

– Infección vaginal

– Varices vulvares importantes

– Riesgo de parto prematuro

– Placenta previa: se requiere consentimiento médico.

– Ante cualquier otra complicación, recomendamos que consultes con tu ginecólogo, matrona y/o fisioterapeuta.

¿CÓMO ES UNA SESIÓN DE MASAJE PERINEAL EN PASOS FISIOTERAPIA?

Nuestros fisioterapeutas especializados en fisioterapia del suelo pélvico te harán algunas preguntas para conocer tu estado de salud y cómo está transcurriendo el embarazo si es el caso. Después llevarán a cabo una valoración global y específica del suelo pélvico. Es importante saber cómo está la musculatura pues, si el tono del periné está aumentado, el masaje perineal te aportará aún más beneficios, y nuestros fisioterapeutas te enseñarán a relajarlo para facilitar el paso del bebé. Si el tono es bajo, te enseñarán a fortalecerlo mediante diferentes técnicas de fisioterapia.

Además de enseñarte el masaje perineal, integraremos en la sesión las técnicas que sean necesarias, dependiendo de la valoración previa y de tus necesidades.

Puedes acudir acompañada de tu pareja si lo deseas para que también aprenda las maniobras del masaje.

¿CÓMO SE REALIZA?

Existen diferentes técnicas. En nuestra clínica de fisioterapia en San Fernando de Henares te enseñaremos a realizarlas en las regiones interna y externa de la zona genital. Puedes hacer las que mejor se adapten a ti, con las que te sientas más cómoda. No es imprescindible realizar todas en cada sesión; puedes empezar con algunas y, posteriormente, introducir nuevas técnicas a medida que vayas realizando el masaje. Si te sientes cómoda aplicando todas desde el principio, ¡estupendo!

Próximamente publicaremos la segunda parte del artículo, y explicaremos los pasos a seguir para hacerlo correctamente y las pautas a tener en cuenta. Como ya hemos explicado, recomendamos acudir a un fisioterapeuta para conocer las técnicas más adecuadas para ti, la presión a realizar, y la profundidad, entre otras.

Si tienes dudas, si quieres que te enseñemos a realizar el masaje perineal, si necesitas una valoración de suelo pélvico, si quieres saber más sobre la fisioterapia en el embarazo… contacta con nosotros. Estamos a tu disposición para acompañarte y cuidar de tu salud en todas las etapas de la vida.

DEFORMIDADES CRANEALES EN BEBÉS

“Mi hijo tiene la cabecita más plana por un lado”. “Mi bebé gira la cabeza siempre hacia el mismo lado”. “Cuando nació, mi hija tenía la cabeza deformada y, aunque han pasado semanas, sigue igual”. Estas frases han sido pronunciadas por familias que acuden a nuestro centro buscando una solución.

¿QUÉ ES LA DEFORMIDAD CRANEAL?

Los huesos que forman el cráneo del bebé son moldeables, poco osificados, y están separados por suturas (líneas fibrosas) y fontanelas (espacios blandos), para que pueda salir por el canal de parto. Durante los primeros 18 meses de vida, esas separaciones irán disminuyendo y  los huesos se endurecerán para proteger el cerebro. Por ello, en la vida uterina y en los primeros meses tras el parto, pueden existir factores que alteran su adecuado crecimiento, provocando deformidades craneales.

Estas deformidades son asimetrías presentes en la forma de la cabeza del bebé durante su crecimiento. Pueden producirse antes o después del nacimiento y, si no se diagnostica y trata de forma correcta, pueden prologarse en la edad adulta e, incluso, provocar otras alteraciones.

No se trata solo de un problema estético, si no, no se abordaría desde la fisioterapia. Las deformidades del cráneo pueden provocar asimetría facial, asimetría en la posición de las orejas, asimetría en la columna vertebral, problemas en la mandíbula, alteraciones oculares, retraso del desarrollo psicomotor… Estas alteraciones dependerán del grado de deformidad que exista.

Existen diferentes tipos de deformidades craneales, dependiendo de la zona de aplanamiento y la forma que adquiera la cabeza:

  • Plagiocefalia: es la deformidad más habitual. Se produce un aplanamiento del hueso occipital de un lado, y puede acompañarse de abombamiento del hueso frontal del mismo lado. Suele asociarse a tortícolis congénita, aunque no siempre van unidas.
  • Braquicefalia: se aplana toda la parte posterior de la cabeza. Suele aparecer en bebés que duermen habitualmente boca arriba.
  • Escafocefalia o dolicocefalia: la cabeza es estrecha y alta, por aplanamiento de la región témporo-parietal (laterales). Es más frecuente en bebés prematuros y bebés que duermen de lado.
  • Craneosinostosis: es el cierre prematuro de las fontanelas craneales. Requiere tratamiento médico y/o quirúrgico.

La evolución de estas deformidades suele ser benigna si se trata, por lo que se requiere un diagnóstico precoz para obtener el mayor beneficio cuanto antes.

Deformidad craneal en bebé

¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?

Las deformidades craneales pueden surgir por diversos motivos, y no suele haber una causa concreta, sino que se asocian una serie de factores que aumentan las posibilidades de que el bebé la pueda presentar.

Causas intrauterinas:

  1. Restricción del espacio intrauterino: si la pelvis materna es estrecha, o existe un embarazo múltiple, poco líquido amniótico o el bebé es muy grande.
  2. Posición del bebé en el útero: si permanece encajado durante un tiempo prolongado, o en posición de nalgas o transversa.
  3. Parto prolongado, en la que el bebé está más tiempo del necesario en el canal del parto, estando el cráneo sometido a presiones.
  4. Uso de instrumental en el parto: fórceps, palas, ventosas…
  5. Prematuridad: los niños prematuros tienen mayor riesgo de desarrollar una deformidad craneal, pues los huesos del cráneo se consolidan durante las 10 últimas semanas de gestación, siendo así más moldeables.

Causas postnatales:

  1. El bebé pasa mucho tiempo con la cabeza apoyada en la misma posición, habitualmente con la cabeza girada hacia un lado preferentemente, o boca arriba.
  2. Tortícolis muscular: congénita o no; el bebé tendrá una clara preferencia por mantener la cabeza girada hacia el lado contrario al músculo afectado (esternocleidomastoideo).
  3. Parálisis braquial obstétrica: cuando el miembro superior afectado no tiene apenas movimiento, el bebé no le va a prestar atención, haciendo que gire la cabeza hacia el lado contrario.
  4. Otras causas: estímulos recibidos, desarrollo motor…

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

  1. Medidas posturales: a realizar por la familia.
  2. Porteo ergonómico: se reduce el tiempo de apoyo sobre la cabeza y se favorecen las rotaciones de la columna cervical.
  3. Almohadas específicas: ayudan a repartir las presiones generadas en la cabeza de forma simétrica.
  4. Fisioterapia y osteopatía: se aplican técnicas no invasivas, adaptadas al cráneo del bebé y al tejido blando, que pretenden mejorar las tensiones anómalas generadas en el tejido óseo, para ayudar a su crecimiento normal, corrigiendo la deformidad. Es importante tener en cuenta que las técnicas son suaves e indoloras. El fisioterapeuta te explicará en todo momento lo que está valorando y realizando a lo largo de la sesión, y te dará pautas para realizar en el domicilio, consiguiendo así una evolución más favorable y temprana.
  5. En la mayoría de los casos, con las pautas anteriores suele corregirse la deformidad. Si la deformidad es grave, el médico especialista puede pautar un casco corrector. Este casco corrige a  nivel óseo, pero no actúa sobre el tejido blando y la causa de la deformidad, por lo que es conveniente combinar el uso del casco con sesiones de fisioterapia específicas para conseguir un resultado más favorable.

¿CÓMO SON LAS SESIONES EN PASOS FISIOTERAPIA?

En Pasos Fisioterapia, contamos con los profesionales sanitarios cualificados para abordar este tipo de patologías.

En la primera sesión, nuestros fisioterapeutas examinarán de forma global al bebé, desde el cráneo y la cara, los músculos, sus movimientos, el desarrollo motor… para evaluar las causas que pueden influir en la deformidad. También realizarán medidas del cráneo con un craneómetro, para determinar el grado de afectación que existe y la evolución de la misma.

El craneómetro mide el grado de deformidad

Además de aplicar técnicas de fisioterapia y osteopatía para moldear la cabeza del bebé, nuestros fisioterapeutas tratarán al bebé de forma global según la exploración previa, acompañando su desarrollo. También brindarán un asesoramiento personalizado para  prevenir posibles alteraciones, y enseñarán ejercicios y pautas posturales a la familia para conseguir una evolución más temprana.

Tras cada sesión, se pueden apreciar cambios, pero se requieren varias sesiones para realizar la corrección. El número de sesiones dependerá del grado de afectación, de sus causas y de los síntomas y signos que presente el bebé. La implicación de la familia en el tratamiento es fundamental para conseguir un resultado óptimo.

Para más información sobre la fisioterapia infantil, contacta con nosotros. Te ayudaremos encantados para cuidar la salud de tu pequeño.